INQUIETUD   Leave a comment

 
 
Mi corazón late suave, despacio,
rostro de sonrisas se dibujan
sin saber por qué,
sin nada que reprimir,
en esta tarde gris,
lejos de tí.
 
El silencio es eco sin fin,
mudo recuerdo de
sentimientos inexplicables,
donde versan tus labios
un poema diminuto, un beso,
una caricia o tan solo
una esperanza de amor.
 
 
E. Rivadeneyra

Publicado 2 julio, 2007 por Eugenio Rivadeneyra Pasquel en Poemas viejitos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: