LO DIJE AYER   1 comment

 
Lo dije ayer, y vienen a mi como oleadas de memorias, recuerdos que se tiñen de temores, de verguenzas, de purezas mustias, imágenes purísimas vestidas de seda y tul. Una vida partida en escombros de heridas, barridas a impulsos de no dejar que se acumulen, o se expandan en este espacio que llaman corazón.
 
Quisiera, en lo posible de los hubieras, evitar esta asfixia de los ayeres, palabras envueltas en defensas de los agravios y en la provocación de las heridas, que no me explico aún, qué nos llevo a decirlas.
 
Recuerdo muy bien, entre los pesares de la indiferencia, cuando un silencio valía más que los reproches, cuando el ambiente entre los dos era un espasmo de encuentros o el cruce de miradas de pena y comprensión.
 
Lo dije ayer, y en el cadalso de una vida sin ti vivo y viviré sin el refugio que anhelaron mis brazos, sin aquella tibieza que dibujamos en el cielo de los instantes que nunca logramos vivir, hoy triste testimonio de un amor que creo su propia leyenda, tan solo una historia que se repite en el corazón de los mortales.
 
 
E. Rivadeneyra

Publicado 7 abril, 2008 por Eugenio Rivadeneyra Pasquel en Poesía

Una respuesta a “LO DIJE AYER

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  1. No te alejes mucho que leerte es un bálsamo tierno.
     
    Un beso.

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