NUNCA ME PROPUSE   Leave a comment

Nunca me propuse extraviarme en el camino,
como nunca esperé perderte en castigo,
en mis ansias,
busqué saciar el anhelo de un corazón olvidado,
y me perdí de aquellos
que me entregabas con tus brazos;
miré un horizonte plagado de esperanzas,
promesas que fui alimentando en la pequeñez
de un absurdo inmediato,
y sin embargo, tú,
a mi costado,
me tenías asido con tu ferviente mano,
y la mirada extraviada en ése rincón imaginario.

No me propuse dejarte,
ni me propuse perderme ,
pero el camino se vuelve zanja,
trampa que me niega llegar a ti,
vida inverosímil de cíclicos acentos,
y corazones ajados de sentimientos
como de errores disfrazados de aciertos.

No logré superar más agravios pasados,
ni mejoré el presente imaginado,
agravios que ni comprendo,
ni errores que comprendes,
pero que vibran permanentes dolorosos,
y en su absurdo,
no nos acercan más.

E. Rivadeneyra

Publicado 9 diciembre, 2009 por Eugenio Rivadeneyra Pasquel en Poesía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: